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¡Qué tu llanta no te tome por sorpresa!

Hay muchos mitos sobre las mujeres alrededor del tema de los carros y es que cuando se trata de eso, algunas de nosotras preferimos cambiar el tema. ¡No hay que generalizar! La verdad es que hay muchas chicas que son todas unas expertas en el tema, sin mencionar algunas que se dedican a eso todos los días pero… ¿y las que no?

¿Te han topado con un bache que te hizo llamar a una grúa, a tu novio, papá o mejor amigo para que te ayudara a cambiar la llanta? No te preocupes más, si eso te llega a pasar aquí te voy a dejar los “pasos básicos” para salir del apuro; primero ve alguna de las tiendas de refacciones para autos y surte tu nueva caja de herramientas, te hará falta.

Las auto refacciones son algo que no puede faltar en la cajuela de tu carro, pues aunque seas una experta en el tema de cambiar llantas, si no tienes ni un gato para levantar el carro ¡estarás frita!

¡Ya tienes todo listo, ahora vamos a comenzar!

  • Primero asegúrate de que tu carro se encuentre en un lugar seguro. Oríllate para evitar un accidente, de preferencia del lado en donde se encuentre la llanta que vas a cambiar y no te bajes sin poner el freno de mano.
  • Ahora necesitarás un gato hidráulico, una llave de cruz, una llanta de repuesto y una cuña, que previamente compraste en las tiendas de refacciones para autos.
  • Coloca la cuña en una de las llantas (además del freno) para evitar que el carro se mueva; en caso de cambiar la delantera colócala en una llanta trasera, así si se trata de lo contario.
  • Para evitar cualquier accidente –antes de poner el gato-, afloja las tuercas de la llanta con la llave de cruz (en sentido contrario a las manecillas del reloj), necesitarás un poco de fuerza en este paso.
  • Cerca de la rueda, en el chasis, hay una pequeña parte en donde se coloca el gato hidráulico. Una vez seguro, comienza a levantar el carro.
  • Ahora retira todas las tuercas (en sentido contrario a las manecillas del reloj) y quita la llanta y guárdala para después llevarla a reparar.
  • Coloca la llanta nueva y pon otra vez las tuercas, no las presiones mucho.
  • Baja con cuidado el carro y aprieta las tuercas hasta que estés segura de que todo está en prefecta condición.
  • Retira el gato hidráulico y ¡LISTO!

Como ya lo viste no tienen ciencia alguna cambiar la llanta del carro, se dice que es “cosa de hombres” porque en realidad requiere de un esfuerzo físico mayor. Sin embargo, con el “empoderamiento” hay que demostrar que somos multiking y que las tiendas de refacciones para autos no son sólo para ellos. No te apures por la forma de pago, pues muchas tiendas aceptan tarjetas como Banamex. 

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